El día 22 de septiembre, jueves, se presentará a las 19: 30 h. en El Corte Inglés (Ámbito Cultural) de Pº de la Independencia, Zaragoza, el nuevo poemario de José Antonio Conde: "Botánica del sueño" (Libros del Innombrable, 2011) Además del autor intervendrán en la mesa Ignacio Escuín (Escritor y editor) y Raúl Herrero.
Multitudinaria fue la presentación de La Luz Escondida, (Antología poética sobre los Ángeles) editada por Libros del Innombrable (al cuidado de Raúl Herrero y José Antonio Conde), en Ámbito Cultural del Corte Inglés, en Zaragoza el 12 de Enero del 2011, a pesar de su coincidencia con distintos actos en la ciudad. Un gran número de poetas antologados se hallaban en la sala, desde Mariano Esquillor (el más veterano a la más joven, Almudena Vidorreta, Emilio Gastón, Fernando Burbano, Joaquín Sánchez Vallés, Manuel Martínez Forega, Emilio Pedro Gómez, David Mayor, Alejandro J. Ratia, José María Barceló, Miguel Ángel Ortiz Alvero, Mª Pilar Martínez Barca, Fernando Sarria ,Mª Dolores Bernal, Ignacio Escuín, Ricardo Fernandez Moyano, Fernando Sanmartín y la que suscribe, entre otros y otras, pues dada la afluencia era imposible poder ver y saludar a todos/as... Allí confluyeron, chicos y grandes, Josefa Echeverría (viuda de Antonio Fernández Molina), profesores, periodistas, muchos poetas, Carmen Gascón ,artistas plásticos como María Pitarch, Rubén Enciso, novelistas como Carlos Castán... Los ángeles y sus alas creativas volaron por la sala...
Presentación del libro: Noches de BV80 de Valtueña en la Editorial Libros del Inmobrable Día 12 de mayo de 2010 19:00 h. Salón de Actos del Centro de Historia de Zaragoza Plaza San Agustín 1 (frente a Edificio Trovador-Parque Bruil)
Presentarán el acto: Carlos Martín, Paco Rallo, Francisco Ortega, Santi del Campo, Marisa Lanca, Raúl Herrero y Valtueña.
En el Claustro del Centro de Historia a continuación fiesta con: Aborígenes del Cemento, Santi Rex, Experimentos in da notte con Octavio Gómez Millán y los actores Santiago Meléndez y Jaime Ocaña. http://barbv80.blogspot.com/
Las noches del BV80, escapando a tocar es la frase que canta Bunbury en uno de los temas de su primer disco en solitario Radical Sonora, nada más abandonar Héroes del Silencio. El BV80 fue el café teatro de Zaragoza donde empezaron y se conocieron los Héroes, donde Joaquín Sabina y (la primera vez que de Javier KraheLa Mandrágora salían a cantar fuera de Madrid) presentaron los discos que les dieron a conocer, el bar donde se fraguó la movida musical, teatral y ¿por qué no? política zaragozana de los 80-90, cuya trascendencia llega a nuestros días. En “Noches de BV80” se narra, con una literatura cruda y fluida, l a aventura de todos estos personajes (a los que obviando sus nombres podríamos situar en cualquier ciudad del mundo). La de los que triunfaron y la de los que con desilusión se fueron quedando por el camino. Se ve cómo nace, se crea o se destruye un músico, un actor, un director, un artista al fin; y cómo se desilusiona, hasta desaparecer, un agitador cultural. Una historia real con nombres y apellidos, sobre personas que se dedicaron o se dedican al teatro, al cine, a la música o la literatura en todas sus vertientes, junto con la de algunos políticos, que gira por entremedio o alrededor de la vida del autor de este libro, al darles cancha a todos, aun a costa de su propia ruina, en el café teatro Bar BV80. Aquí se dilucida la vida en un bar, vista desde un bar o a causa de un bar dedicado exclusivamente a promocionar autores o intérpretes de autores y su espectáculo, y todo el ambiente (la vida real de la época) que atemperó el vivero de tal explosión de creatividad, con sus correspondientes bajas. La de los que aserraban escopetas en los comienzos de las drogas duras y la de los que se iniciaban y m urieron por ellas. La de l@s que tenían que prostituirse oficial o extraoficialmente para ellas y la de l@s que lo hacían por capricho, por dinero. La de los políticos. La de las mafietas de recortada temblorosa o navaja inquieta, alguna de pipa y chapa abrillantada. La de los fantasmas del BV80 y la del promotor del local, autor de este libro, que tuvo que bregar con todo ello y, aun dándose plenamente por nada, fue denigrado por varios de los retratados, prensa de la época incluida, siendo la onsecuencia veinte años de desdén y penuria adobada de los agrios o dulces momentos que aportan las (en principio) buenas compañías.
Valtueña, artista poliédrico, iniciaba así su etapa literaria con este libro que anticipa próximas entregas.
El acto contó con un numeroso público, tanto del mundo del arte como de la literatura, que disfrutó con la presentación de Joaquín Carbonell, músico, escritor y periodista, y de Paco Rallo, artista, que junto al propio autor y el editor Raúl Herrero desglosaron en la mesa las excelencias de la obra.
José MaríaValtueña, con un largo recorrido plástico y de agitador cultural en Aragón, rubricó su libro a los fieles admiradores que llenaban la sala.
Todo un éxito...
El autor y su obra (texto que aparece en solapa del libro)
José María Blasco Valtueña nació en Zaragoza en 1955, según cuenta la madre, inquieto, con el cordón umbilical dándole siete vueltas al cuello, y no se asfixió.
Oficialmente, estudió arte sin más.
Por la controversia de si perteneció o no al revolucionario e histórico grupo artístico Forma, alguien, hace dos días, queriendo saber todavía más, ante un público comprometido le preguntó: “Pero tú ¿fuiste o no del grupo?”. A lo que él contestó: “Claro, fui la querida”.
De 1981 a 1983 promocionó y dio cancha en el BV-80 a pequeños que ahora son grandes de la música y de la escena, como Santiago del Campo, Bunbury, Sabina y Krahe, Mauricio Aznar, Carlos Martín, Santiago Meléndez, Pedro Rebollo o Jaime Ocaña, entre otros, muchísimos, que igual merecen estar aquí. Y por ello, aunque estuvo a punto, tampoco se asfixió.
Como sigue inquieto, a pesar de los pesares y con la argolla a los tobillos, persevera en dar luz a todo tipo de fenómenos artísticos. Y escribe. Ya son más de 1.300 páginas en cinco años listas para publicar, ni que dios quiera ni que no. Al fin él no gasta gel para manchar papel, sino para embellecer cabezas. De esos folios sale este librillo “Pensamientos del mes ante el botellero” que, aun escrito por Valtueña dejando círculos húmedos por esas barras, aunque lo pareciese, tampoco estaba asfixiado.