26.2.12

NUNCA HAY QUE TEMER A LA VERDAD, NI CALLAR POR MIEDO

El horizonte de la libertad.©Ángela Ibáñez


NO HE DE CALLAR, POR MÁS QUE CON EL DEDO

No he de callar, por más que con el dedo,
ya tocando la boca, o ya la frente.
silencio avises, o amenaces miedo.

¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

Hoy, sin miedo que, libre, escandalice,
puede hablar el ingenio, asegurado
de que mayor poder le atemorice.

En otros siglos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda,
y romper el silencio el bien hablado.

Francisco de Quevedo (Fragmento)


Siempre viene bien recordar a Quevedo por su agudo ingenio e ironía y mucho más en estos momentos en que se hacen ciertos tantos de sus versos...